PRIMEROS AUXULIOS EN LA ESCUELA

RCP RESUCITACIÓN CARDIOPULMUNAR (en bebés, niños y adultos).
¿Qué es el RCP?

RCP significa reanimación cardiopulmonar.

Es un procedimiento de emergencia para salvar vidas que se utiliza cuando la persona ha dejado de respirar o el corazón ha cesado de palpitar. Esto puede suceder después de una descarga eléctrica, un ataque cardíaco o ahogamiento.

La RCP combina respiración boca a boca y compresiones cardíacas:

v  La respiración boca a boca suministra oxígeno a los pulmones de la persona.

v  Las compresiones cardíacas mantienen la sangre oxigenada circulando hasta que se puedan restablecer la respiración y las palpitaciones cardíacas.

Se puede presentar daño permanente al cerebro o la muerte en cuestión de minutos si el flujo sanguíneo se detiene; por lo tanto, es muy importante que se mantenga la circulación y la respiración hasta que llegue la ayuda médica capacitada.

Las técnicas de RCP varían ligeramente dependiendo de la edad o tamaño del paciente. Las técnicas más novedosas hacen énfasis en las compresiones por encima de la respiración boca a boca y las vías respiratorias, revocando la vieja práctica.


Técnicas reanimación cardiopulmonar (RCP) 
Asegura el lugar de los hechos Elimina los peligros que amenacen tu seguridad, la del paciente o la de las personas que ahí se encuentren. 

Comprueba el estado de consciencia de la víctima. Arrodíllate a la altura de los hombros de la víctima y sacúdelos con suavidad. 
Acércate a su cara y pregúntale en voz alta si se encuentra bien: 
Si responde: deja a la víctima en la posición en que se encuentra y pasa a realizar una valoración secundaria, poniendo solución a los problemas que vayas detectando. 
Si no responde: 

Pide ayuda sin abandonar a la víctima y colócale en posición de reanimación. Boca arriba con brazos y piernas alineados sobre una superficie rígida y con el tórax al descubierto. 


Abre la vía aérea. Coloca una mano sobre la frente y con la otra tira del mentón hacia arriba, para evitar que la lengua impida el paso del aire a los pulmones.

Comprueba si la víctima respira normalmente manteniendo la vía aérea abierta (ver, oír, sentir durante no más de 10 seg.) 
 

Si la víctima respira normalmente:
- Colócala en posición lateral de seguridad (PLS).




- Llama al 112 o busca ayuda.

- Comprueba periódicamente que sigue respirando. 

Si la víctima no respira normalmente: 

Pide ayuda, llama al 112 o pide a alguien que lo haga e inicia 30 compresiones torácicas en el centro del pecho. 

Realiza 2 insuflaciones con la vía aérea abierta (frente-mentón) y la nariz tapada
Si el aire no pasa en la primera insuflación, asegúrate de estar haciendo bien la maniobra frente mentón y realiza la segunda insuflación, entre o no entre aire. 

Alterna compresiones - insuflaciones en una secuencia 30:2 (30 compresiones y 2 insuflaciones) a un ritmo de 100 compresiones por minuto. 

No interrumpas hasta que la víctima inicie respiración espontánea, te agotes o llegue ayuda especializada. 


 RCP EN BEBES


RCP corresponde a reanimación cardiopulmonar. Es un procedimiento de salvamento que se lleva a cabo cuando la respiración o los latidos cardíacos de alguien han cesado. Esto puede suceder después de ahogamiento, sensación de ahogo, asfixia u otras lesiones. La reanimación cardiopulmonar (RCP) consiste en:
·         Respiración boca a boca, la cual provee oxígeno a los pulmones.
·         Compresiones cardíacas, las cuales mantienen la sangre circulando.
Se puede presentar daño cerebral permanente o la muerte en cuestión de minutos si el flujo de sangre se detiene. Por lo tanto, se debe continuar con estos procedimientos hasta que los latidos cardíacos y la respiración del bebé retornen o llegue personal médico entrenado.
Este artículo aborda la RCP que se hace en un bebé.

Consideraciones
La RCP puede salvar vidas, pero la realiza mejor alguien que haya recibido entrenamiento para tal fin en un curso acreditado. Los procedimientos descritos aquí no sustituyen el entrenamiento en RCP.
Todos los padres de familia y aquellos que se encargan de cuidar niños deben aprender RCP para bebés y niños si todavía no lo han hecho. Ver: www.americanheart.org para averiguar dónde se dictan clases cercanas.
Las técnicas más novedosas hacen más énfasis en las compresiones cardíacas que en la respiración boca a boca y la vía respiratoria, lo que significa una marcha atrás con respecto a la vieja práctica.

Causas
Hay muchas situaciones que provocan que los latidos cardíacos y la respiración de un bebé se detengan. Algunas razones por las cuales usted tal vez necesite realizar RCP en un bebé abarcan:
·         Asfixia
·         Ahogamiento
·         Descarga eléctrica
·         Sangrado excesivo
·         Traumatismo craneal o lesión grave
·         Enfermedad pulmonar
·         Intoxicación
·         Sensación de ahogo
Síntomas

La RCP se debe llevar a cabo si el bebé tiene los siguientes síntomas:
·         Paro respiratorio
·         Ausencia de pulso
·         Pérdida del conocimiento
Primeros auxilios
Los siguientes pasos para la RCP se basan en las instrucciones de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association):
1. Verifique si hay lucidez mental: Sacúdalo o palmotéelo suavemente. Observe si se mueve o hace algún ruido. Pregúntele en voz alta "¿Estás bien?"
2. Si no hay respuesta, pida ayuda. Pídale a alguien que llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos). No deje al niño solo para ir personalmente a llamar al número local de emergencias hasta que se le haya practicado RCP aproximadamente por dos minutos.
3. Coloque al bebé cuidadosamente boca arriba. Si existe la posibilidad de que el bebé tenga una lesión en la columna, dos personas deben moverlo para evitar torcerle la cabeza y el cuello.
4. Realice compresiones cardíacas:
·         Coloque dos dedos en el esternón, justo debajo de los pezones, y asegúrese de no presionar en el extremo del esternón.
·         Mantenga la otra mano en la frente del bebé, sosteniendo la cabeza inclinada hacia atrás.
·         Aplique presión hacia abajo en el pecho del bebé, de tal manera que se comprima entre 1/3 y 1/2 de su profundidad.
·         Aplique 30 compresiones, permitiendo cada vez que el pecho se levante completamente. Estas compresiones deben efectuarse de manera RÁPIDA y fuerte sin pausa. Cuente las 30 compresiones rápidamente: "1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, ya".
5. Abra la vía respiratoria. Levante la barbilla con una mano. Al mismo tiempo, incline la cabeza hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano.
6. Observe, escuche y sienta si hay respiración. Ponga el oído cerca de la nariz y boca del bebé. Observe si hay movimiento del pecho y sienta con la mejilla si hay respiración.
7. Si el bebé no está respirando:
·         Cubra firmemente con su boca la boca y la nariz del bebé.
·         O cubra sólo la nariz y mantenga la boca cerrada.
·         Mantenga la barbilla levantada y la cabeza inclinada.
·         Dé 2 insuflaciones boca a boca. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hace que el pecho se levante.

8. Continúe la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de dos insuflaciones y luego repetir) durante aproximadamente dos minutos.
9. Después de aproximadamente 2 minutos de RCP, si el bebé aún no presenta respiración normal, tos o algún movimiento, déjelo solo si no hay alguien más y vaya a llamar al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos).
10. Repita las respiraciones boca a boca y las compresiones cardíacas hasta que el bebé se recupere o llegue la ayuda.
Siga verificando la respiración hasta que llegue la ayuda.

REFERENCIA:
VIDEO RCP BEBES:



RCP EN NIÑOS

RCP para niños es similar a RCP para adultos. La proporción de compresión/ ventilación es 30:2. Si usted está solo con el niño, haga 2 minutos de RCP antes de llamar 9-1-1.
http://depts.washington.edu/learncpr/images/pumpani_child.gif
1) Use el talón de una o dos manos para hacer las compresiones del pecho.

2) Empuje el esternón hasta aproximadamente un tercio de la profundidad del pecho. (Como 2 pulgadas) por lo menos 100/minuto.
http://depts.washington.edu/learncpr/images/blowani_child.gif
3) Incline la cabeza hacia atrás y escuche si tiene respiración. Si no está respirando normal, pellizque la nariz y cubre la boca con la suya y sople hasta ves subir el pecho haga 2 soplos. Cada soplo debe tomar 1 segundo.
CONTINUE CON 30 COMPRESIONES Y 2 SUPLOS HASTA QUE LLEGUE AYUDA

Este artículo aborda la RCP en niños en edades de 1 a 8 años.
Se puede presentar daño cerebral o la muerte en unos pocos minutos si el flujo de sangre en un niño se detiene. Por lo tanto, se debe continuar con estos procedimientos hasta que los latidos y la respiración del niño retornen o llegue ayuda médica entrenada.
Consideraciones
La RCP puede salvar vidas, pero la realiza mejor alguien que haya recibido entrenamiento para tal fin en un curso acreditado. Las técnicas más novedosas hacen más énfasis en las compresiones cardíacas más que en la respiración boca a boca y la vía respiratoria, lo que revoca la vieja práctica.
Los procedimientos descritos en este artículo no sustituyen el entrenamiento en RCP.
El tiempo es muy importante cuando se trata de un niño inconsciente que no está respirando. La lesión cerebral permanente comienza después de tan solo 4 minutos sin oxígeno y la muerte puede ocurrir de 4 a 6 minutos más tarde.
Las máquinas llamadas desfibriladores externos automáticos (AED, por sus siglas en inglés) se pueden encontrar en muchos lugares públicos y están disponibles para uso casero. Estas máquinas tienen almohadillas o paletas para colocarlas sobre el pecho durante una emergencia potencialmente mortal. Dichas máquinas utilizan computadoras para revisar automáticamente el ritmo cardíaco y dar un choque súbito si, y sólo si, éste se necesita para hacer que el corazón recobre su ritmo correcto.
Al usar un desfibrilador externo automático, siga las instrucciones al pie de la letra.

Causas
Hay muchas situaciones que provocan que los latidos cardíacos y la respiración de un bebé se detengan. Algunas razones por las cuales usted tal vez necesite realizar RCP en un niño abarcan:
·         Asfixia
·         Ahogamiento
·         Descarga eléctrica
·         Sangrado excesivo
·         Traumatismo craneal o lesión grave
·         Enfermedad pulmonar
·         Intoxicación
·         Sensación de ahogo

Síntomas
La RCP se debe llevar a cabo si el niño tiene los siguientes síntomas:
·         Paro respiratorio
·         Ausencia de pulso
·         Pérdida del conocimiento

Primeros auxilios
Los siguientes pasos se basan en las instrucciones de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón):

1.    Verifique si hay lucidez mental. Sacuda o palmotee al niño suavemente. Observe si se mueve o hace algún ruido. Pregúntele en voz alta "¿Estás bien?"
2.    Si no hay respuesta, pida ayuda. Pídale a alguien que llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) y consiga un desfibrilador externo automático o AED (si hay disponibilidad de esta máquina). No deje al niño solo hasta que le haya practicado RCP aproximadamente por dos minutos.
3.    Coloque al niño cuidadosamente boca arriba. Si existe la posibilidad de que el niño tenga una lesión en la columna, dos personas deben moverlo para evitar torcerle la cabeza y el cuello.
4.    Realice compresiones cardíacas:
·         Coloque la base de una mano en el esternón, justo debajo de los pezones. Asegúrese de que la mano no esté en el extremo del esternón. 
·         Mantenga la otra mano en la frente del niño, sosteniendo la cabeza inclinada hacia atrás. 
·         Aplique presión hacia abajo en el pecho del niño de tal manera que se comprima entre 1/3 y 1/2 de su profundidad. 
·         Aplique 30 compresiones, permitiendo cada vez que el pecho se levante completamente. Estas compresiones deben efectuarse de manera RÁPIDA y fuerte sin pausa. Cuente las 30 compresiones rápidamente: "1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, ya".  
5. Abra la vía respiratoria. Levante la barbilla con una mano. Al mismo tiempo, incline la cabeza hacia atrás empujando la frente hacia abajo con la otra mano.
6. Observe, escuche y sienta si hay respiración. Ponga el oído cerca de la nariz y boca del niño. Observe si hay movimiento del pecho y sienta con la mejilla si hay respiración.
7. Si el niño no está respirando:
·         Cubra firmemente con la boca la boca del niño. 
·         Cierre la nariz apretando con los dedos. 
·         Mantenga la barbilla levantada y la cabeza inclinada. 
·         Dé 2 insuflaciones boca a boca. Cada insuflación debe tomar alrededor de un segundo y hacer que el pecho se levante.  Dé 2 insuflaciones más. El pecho debe elevarse. 
8. Continúe la RCP (30 compresiones cardíacas, seguidas de dos insuflaciones y luego repetir) durante aproximadamente dos minutos.
9. Después de aproximadamente 2 minutos de RCP, si el niño aún no presenta respiración normal, tos o algún movimiento, déjelo solo si no hay alguien más y vaya a llamar al número local de emergencias (como el 911). Si hay disponibilidad de un AED para niños, utilícelo en ese momento.
10. Repita la respiración boca a boca y las compresiones cardíacas hasta que el niño se recupere o llegue la ayuda.
Si el niño comienza a respirar de nuevo por sí mismo, colóquelo en posición de recuperación. Verifique periódicamente la respiración hasta que llegue la ayuda.

No se debe
·         Si piensa que el niño tiene una lesión de columna, empuje la mandíbula hacia adelante sin mover la cabeza y el cuello. No permita que la boca se cierre.
·         Si el niño tiene signos de respiración normal, tos o movimiento, NO iniciar las compresiones cardíacas, porque al hacerlo se puede causar un paro cardíaco.
·         A menos que se sea un profesional de la salud, NO debe verificar si hay pulso. Solo un profesional de la salud está entrenado apropiadamente para hacer esto.

Cuándo contactar a un profesional médico
·         Si tiene ayuda, solicítele a una persona que llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) mientras otra persona comienza a administrar RCP.
·         Si está solo, grite fuertemente pidiendo auxilio y luego inicie la RCP. Después de aproximadamente dos minutos de practicar RCP, si no ha llegado ayuda, llame al número local de emergencias (como el 911). Usted puede llevar al niño consigo hasta el teléfono más cercano, a menos que sospeche lesión en la columna.


REFERENCIA:





MANIOBRAS DE HEIMLIVH EN BEBÉS, NIÑOS Y ADULTOS.



Es una técnica de emergencia para prevenir la asfixia cuando se bloquean las vías respiratorias de una persona con un pedazo de alimento u otro objeto.


Se puede utilizar de manera segura tanto en niños como en adultos, pero la mayoría de los expertos no la recomiendan para bebés menores de un año. Uno puede llevar a cabo esta maniobra en uno mismo.


EN ADULTOS:

Primeros auxilios

  • Para una persona consciente que esté sentada o parada, ubíquese detrás de ella y coloque los brazos alrededor de su cintura.
  • Coloque el puño, con el pulgar hacia adentro, justo por encima del ombligo de la persona, y agarre el puño firmemente con la otra mano.
  • Hale el puño con fuerza y abruptamente hacia arriba y hacia adentro para aumentar la presión en la vía respiratoria por detrás del objeto causante de la obstrucción y forzarlo a salir de la tráquea.
  • Si la persona está consciente y acostada boca arriba, ubíquese por encima de ella con una pierna a cado lado. Empuje el puño agarrado hacia arriba y hacia adentro en una maniobra similar a la de arriba.

Es posible que se deba repetir el procedimiento varias veces antes de lograr desalojar el objeto. Si los repetidos intentos no logran abrir la vía respiratoria, puede ser necesario practicar una incisión de emergencia en la tráquea (traqueotomía o cricotirotomía).

EN BEBÉS:
Se considera bebé, por lo menos para fines de primeros auxilios, a los infantes que se les puede cargar con una sola mano, y manipular con relativa facilidad. Para la atención a éstos, es necesario estar sentados, para tener mayor seguridad en el trato.
·         Se toma al pequeño, sosteniéndolo del pecho, bocabajo hacia nuestro frente con una sola mano sobre el largo del antebrazo.
·         Con la mano que queda libre, específicamente con el talón de la palma (que es la parte contigua a la muñeca).
·          se le dan cinco golpes fuertes (en proporción al desarrollo del niño) y rápidos en la espalda.
·         Hecho esto, se voltea y con el dedo en forma de gancho se extrae el objeto extraño. Lo mejor es hacerlo en un solo intento, así se evita poner más en riesgo la vida de la criatura.

NIÑAS Y NIÑOS:
En el caso de menores, es decir: aquellos que no pueden ser sostenidos con una sola mano y que pueden permanecer de pie; el procedimiento es muy similar al que se usa con personas adultas, pero quien lo aplica debe estar sentado para poder adecuarse a la estatura del infante.
·         Se le rodea con los brazos y se localiza el apéndice xifoides (que es el punto en donde convergen las costillas, también conocido como plexo solar; para mayor referencia es justo arriba de lo que llamamos "la boca del estómago") desde ese punto se marcan dos dedos hacia abajo;
·         Con una mano en puño y con la otra envolviéndolo.
·         Se levantan un poco los brazos y se hace un movimiento violento en forma de J, con el cuidado necesario para no lesionar más al menor de los que le estamos ayudando.
·         De ser necesario se repite el procedimiento.
Es muy importante que una vez realizada la maniobra de Heimlich se haga uso de los servicio de emergencia, ya que las consecuencias de esta pueden ser considerables.

EN EMBARAZADAS:
Dependiendo del tamaño de la persona es la fuerza con la que se dan las compresiones. Si se trata de una persona embarazada la compresión se hace a nivel torácico, dos dedos por arriba del apéndice xifoides.



FRACTURAS:

    

Si se aplica más presión sobre un hueso de la que puede soportar, éste se partirá o se romperá. Una ruptura de cualquier tamaño se denomina fractura. Si el hueso fracturado rompe la piel, se denomina fractura expuesta (fractura compuesta).

Una fractura por estrés o sobrecarga es una fisura delgada en el hueso que se desarrolla por la aplicación prolongada o repetitiva de fuerza sobre éste.

Consideraciones

Es difícil diferenciar un hueso dislocado de uno fracturado. Sin embargo, ambos son situaciones de emergencia y las medidas de primeros auxilios básicos son las mismas.

Causas

Las siguientes son causas comunes de fracturas óseas:

·         Caída desde una altura

·         Accidentes automovilísticos

·         Golpe directo

·         Maltrato infantil

·         Fuerzas repetitivas, como las causadas por correr, pueden ocasionar fracturas por sobrecarga del pie, el tobillo, la tibia o la cadera

Síntomas

·         Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada

·         Hinchazón, hematoma o sangrado

·         Dolor intenso

·         Entumecimiento y hormigueo

·         Ruptura de la piel con el hueso que protruye

·         Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad

Primeros auxilios

1.       Revise las vías respiratorias y la respiración de la persona. De ser necesario, llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) e inicie la respiración artificial, RCP o control de la hemorragia.

2.       Mantenga a la persona inmóvil y calmada.

3.       Examine con atención a la persona en busca de otras lesiones.

4.       En la mayoría de los casos, si la ayuda médica llega rápidamente, permita que el personal médico tome las medidas adicionales.

5.       Si la piel presenta ruptura, se debe tratar de inmediato para prevenir la infección. No respire sobre la herida ni hurgue en ella. De ser posible, enjuague suavemente para retirar los detritos visibles y otros agentes contaminantes, cuidando de no frotarla ni irrigarla con demasiada fuerza. Cubra con apósitos estériles.

6.       En caso de ser necesario, inmovilice el hueso roto con un cabestrillo o tablilla. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera. Inmovilice el área tanto por encima como por debajo del hueso lesionado.

7.       Aplique compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.

8.       Tome medidas para prevenir unshock. Coloque a la víctima en posición horizontal, levántele los pies unas 12 pulgadas (30 centímetros) y cúbrala con un abrigo o una cobija; pero NO la mueva si sospecha de una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.

VERIFICAR LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA

Verifique la circulación sanguínea de la persona y presione fuertemente sobre la piel que se encuentra más allá del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, presione en los pies. La piel primero debe ponerse blanca y luego "rosada" aproximadamente en dos segundos. Otros signos de circulación inadecuada abarcan piel pálida o azulada, entumecimiento y hormigueo y pérdida del pulso. Si la circulación es insuficiente y NO se dispone de personal capacitado rápidamente, trate de realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Esto reducirá la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de irrigación sanguínea.

TRATAR EL SANGRADO:

1.       Coloque un pedazo de tela limpia y seca sobre la herida para cubrirla.

2.       En caso de que continúe el sangrado, aplique presión directa en el sitio. NO aplique un torniquete en la extremidad para detener el sangrado, a menos que se trate de una situación potencialmente mortal.

No se debe

·         NO mueva a la persona a menos que el hueso roto esté completamente estable.

·         NO mueva a una persona con lesión en la cadera, pelvis o muslos, a menos que sea absolutamente necesario. Si tiene que moverla, arrástrela hasta un lugar seguro tomándola de la ropa (por los hombros de la camisa, el cinturón o los pantalones).

·         NO mueva a una persona que tenga una posible lesión en la columna vertebral.

·         NO intente enderezar un hueso ni una articulación deformados ni cambiar su posición, a menos que la circulación parezca afectada.

·         NO trate de reubicar una posible lesión de la columna.

·         NO pruebe la capacidad de un hueso para moverse.

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) si:

·         Hay una fractura sospechosa en la cabeza, el cuello o la espalda.

·         Hay una fractura sospechosa en la cadera, la pelvis o la parte superior de la pierna.

·         Usted mismo no puede inmovilizar la lesión por completo en la escena.

·         Hay un sangrado profuso.

·         El área por debajo de la articulación lesionada está pálida, fría, pegajosa o azulada.

·         Hay un hueso que protruye a través de la piel.

Aunque es posible que otras fracturas no sean situaciones de emergencia, aun merecen atención médica. Llame al médico para averiguar cuándo y dónde consultarlo.

Si un niño pequeño se niega a soportar peso sobre un brazo o una pierna después de un accidente, no mueve el brazo o la pierna, o la deformidad se puede ver claramente, suponga que el niño presenta una fractura ósea y consiga ayuda médica.

Prevención

·         Use indumentaria protectora apropiada al esquiar, montar en bicicleta, patinar y participar en deportes de contacto. Esto incluye: casco de seguridad, coderas, rodilleras y canilleras.

·         Cree un ambiente seguro para los niños pequeños. Ponga puertas en las escaleras y mantenga las ventanas cerradas.

·         Enséñeles a los niños cómo estar seguros y cuidarse solos.


HEMORRAGIAS:

Concepto y Nomenclatura Hemorragia es la salida de sangre del aparato circulatorio. Generalmente es una extravasación, arterial o venosa; la hemorragia de origen cardíaco es menos frecuente. La sangre puede quedar en los tejidos, puede acumularse en las cavidades naturales del cuerpo o puede perderse al exterior.
La infiltración hemorrágica de los tejidos puede consistir en petequias (pequeñas hemorragias discoidales o anulares de hasta 2 mm de diámetro) o de sugilaciones o sufusiones (hemorragias laminares mayores; el primer término se emplea preferentemente para la piel, el segundo, para las mucosas). Equimosis es equivalente, para algunos, a petequias, para otros, a sugilaciones y sufusiones.
La sangre puede acumularse en el espesor de un órgano labrándose una cavidad; dicha colección hemática se llama hematoma.
Según la cavidad corporal en que se acumule la sangre, se habla de: hemotórax, hemopericardio, hemoperitoneo, hemartrosis, hematosálpinx, hematometra. Para las colecciones sanguíneas en los espacios meníngeos suele hablarse de hematoma: subdural, subaracnoideo.
Según el sitio de origen o la vía de eliminación de la sangre, se habla de: epistaxis (origen nasal), hemoptisis (origen pulmonar de sangre expulsada con la expectoración), hematemesis (vómito de sangre), melena (deposición de sangre negruzca, digerida), hematoquezia (eliminación de sangre fresca por vía anal, originada en el recto), hematuria (sangre en la orina), menorragia (hemorragia de origen uterino dentro del período menstrual), metrorragia (hemorragia de origen uterino fuera del período menstrual).

Patogenia

Según la patogenia se distinguen dos formas: la hemorragia por rexis y la hemorragia por diapédesis. La primera es de origen arterial, venoso o cardíaco, la segunda se produce en la microcirculación, preferentemente en capilares por lesión de la pared (endotelio o membrana basal o ambos). La rotura de una arteria, de una vena o del corazón son causas de hematomas, de colecciones hemáticas en una cavidad o de hemorragias infiltrativas laminares. La hemorragia capilar se manifiesta típicamente en forma de petequias, pero puede dar origen a pérdidas cuantiosas de sangre, a hemorragias laminares y a colecciones hemáticas mayores.

Hemorragias por rexis

Se trata aquí de una solución de continuidad en la dimensión macroscópica o de la microscopía de luz. La rotura se produce por debilidad de la pared, que se hace incapaz de resistir la presión sanguínea. La sola hipertensión es incapaz de romper un vaso sano o la pared cardíaca indemne.
Las lesiones más frecuentes que condicionan la ruptura de un vaso son las lesiones traumáticas, necrosis, inflamaciones, procesos degenerativos que disminuyen la resistencia de la pared (degeneración mixoidea en la enfermedad de Erdheim, fibrosis y adelgazamiento de la pared en las venas ectásicas, disminución del espesor de la pared arterial en aneurismas), alteraciones de la estructura de la pared vascular como resultado de displasias. Las causas más frecuentes de la rotura cardíaca son el infarto y las lesiones traumáticas. Un caso particular de rotura es la corrosión de la pared vascular por un proceso primeramente extravascular. Ello no es raro en la úlcera gástrica o duodenal o en una caverna pulmonar tuberculosa, en que el vaso es englobado en la necrosis. Esta forma se llama hemorragia por diabrosis.

Hemorragia por diapédesis

En esta forma patogenética la hemorragia se produce principalmente en capilares, con menor participación de vénulas y aun menor, de metarteriolas. La lesión endotelial o la alteración de la membrana basal producen un aumento de permeabilidad vascular de tal magnitud que permite el paso pasivo de los elementos hemáticos. La lesión endotelial puede consistir en diversas alteraciones paratróficas, en necrosis o desprendimiento del endotelio.
Los factores que con mayor frecuencia producen lesión endotelial con hemorragias capilares, son la hipoxia y los tóxicos. Una patogenia similar tiene el componente hemorrágico de algunas inflamaciones. Un factor que altera la membrana basal es la avitaminosis C. También se encuentra una membrana basal alterada en las telangiectasias de angiodisplasias

Hemorragias por trastorno de la hemostasis

Los trastornos de la hemostasis pueden manifestarse en forma de petequias de causa inaparente, como en ciertas alteraciones de las plaquetas, o en hemorragias copiosas ante traumatismos que normalmente no provocan hemorragias o, si lo hacen, ellas se detienen sin mayores consecuencias gracias al mecanismo de la coagulación. Esto ocurre en deficiencias de algún factor de la coagulación, como en el caso de la hemofilia.

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